Las runas, mensajeras de los dioses

Actualizado: feb 8

Casi todas las personas tienen la idea preconcebida de que las runas son únicamente un elemento de adivinación, pero en realidad son mucho más que esto y estarías perdiendo muchas de sus cualidades si las limitaras a tan poca cosa.




Las runas son consideradas por muchas brujas, brujos y magos como una guía.


Son amigas y confidentes que te acompañan con su energía durante todo el tiempo que compartas con ellas.


Si te das cuenta de que el futuro en realidad no existe como tal ni está escrito de forma


cerrada, sino que depende de tus decisiones y de tu libertad para elegir tus acciones en cada encrucijada de la vida, que hasta las decisiones cotidianas más sencillas cambian por completo lo que llamamos futuro, entenderás enseguida que, tanto las runas como cualquier otro elemento de adivinación como el tarot, arrojan luz sobre las cosas por las que consultamos, nos aconsejan, y un consejo o guía no es nunca una predicción. Quizás hay asuntos que tu alma encarnada deba vivir en esta existencia terrenal, pero la forma de llegar a esa encrucijada y cómo decides vivir la situación y resolverla, o no, es únicamente decisión tuya y no está escrito ni cerrado en ningún caso. Por lo tanto, las runas como cualquier otra herramienta mágica de este tipo, te darán un consejo al igual que lo haría una amiga de verdad, utilizando para ello las energías que te rodean en ese momento.


Las runas captan las vibraciones de esta energía que rodea tu vida en el momento de la consulta, valoran la situación y te dicen lo que podría ser mejor para ti en ese caso concreto. Debes tener en cuenta que de ninguna manera te darán una respuesta absoluta y cerrada y que todo dependerá de tu trabajo interior y exterior y de las energías y acciones que generes en tu camino. Cuando un ser querido nos da un consejo podemos tomar ese consejo en cuenta, seguirlo o pensar que esa persona está equivocada o , incluso sabiendo que tiene razón, no escuchar su consejo y rechazar cualquier acción para solucionar el asunto que nos preocupa.



Cada runa posee unas vibraciones y energía concretas y únicas que están determinadas por el símbolo que posee y también por el material en el que estén elaboradas, como el tipo de madera, el mineral o incluso, la persona que las ha elaborado y en qué estado se encontraba, por eso te recomiendo que seas cuidadosa o cuidadoso a la hora de elegirlas. A mí me gusta fabricarlas personalmente, tanto si son para mí como si alguien me ha pedido que las consiga para él o ella, porque necesito que cumplan unos requisitos concretos para que contengan la energía que preciso de una herramienta mágica tan importante como lo son las runas. Tengo algunas elaboradas con piedras de río, otras con la madera de algún árbol que perdió una rama que me “llamó” y elegí ( ¿o quizás ella me eligió a mí?) con conchas que encontré en la playa, o piedrecitas que recolecté cuidadosamente una por una en un bosque o en la montaña para confeccionar un juego de runas. A veces ni siquiera es un juego completo, sino ciertas runas que quiero utilizar para potenciar hechizos, para proteger espacios físicos o personas, o para ayudar a una planta a que crezca con fuerza y se recupere de un estado de debilidad.





Las runas te sirven no solo para potenciar tu nivel de intuición sino también para cosas tan diversas como calmarte, hacerte sentir más segura de ti misma o de ti mismo. A veces podemos preguntarles sobre nuestros sentimientos, esos que no identificamos con una causa concreta. Simplemente tienes que formularles una pregunta del tipo “ ¿Por qué me siento así, qué está sucediendo en mi interior?” tomar la cajita o el saquito de runas en la mano, concentrarnos en recibir nuestra respuesta confiando en que será un buen consejo de unas buenas amigas, y sacar una de ellas, o varias, depende de lo que sientas, usa tu instinto de bruja o brujo y obtendrás un resultado muy valioso.


Ama y respeta tus runas y no te limites a interpretar el resultado únicamente por lo que veas en un manual. No olvides que tus runas están vivas y que si de vez en cuando las sacas a pasear contigo a un entorno natural te lo van a agradecer mucho. Debes tener en cuenta también que quizás algún día llegue el momento de devolverlas a la naturaleza. Una vez más, escucha tu intuición y si llega ese momento, despídelas con cariño y agradece lo que han hecho por ti. Déjalas en el entorno natural que sientas que es el adecuado y marchate.


Si alguna vez pierdes tus runas, debes sentir agradecimiento por todas las veces que te ayudaron, los consejos útiles que te han dado y dejarlas marchar. Es seguro que si no están ahora es por un motivo que no siempre comprendemos, pero que es real y necesario para ti y para ellas. A veces vuelven a aparecer como por arte de magia y otras, no volvemos a verlas más de forma inexplicable. Todo es perfecto. No debes angustiarte. Agradece, y cuando sientas que quieres tener otras compañeras mágicas del mismo tipo, consigue un juego nuevo como sientas que es más adecuado.



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